Triunfo agónico del Alavés en un encuentro espeso frente al Berriozar

Alexia intenta controlar el balón ante la oposición de una rival - Foto: Jesús Andrade
Alexia intenta controlar el balón ante la oposición de una rival - Foto: Jesús Andrade

11 de Febrero de 2019 - elcorreo.com

 

Cuando ganar no es sólo lo habitual, sino lo único, enfrentarse a resultados adversos no suele ser fácil. Los minutos pasan demasiado rápido y los pases no van donde tienen que ir. La cabeza da vueltas sin encontrar una solución a un problema al que nunca se había enfrentado. Hasta que se produce el click y todas las piezas encajan.

 

Ese click llegó en forma de zapatazo de Alexia a la escuadra en el minuto 87. El 2-1 que puso la extremo vallisoletana desatascó un partido que el Alavés no era capaz de resolver. Los pases encontraban una maraña de piernas navarras y los centros no conectaban con las atacantes. El 1-1 pareció durante muchos minutos ser el resultado definitivo. Un marcador que dejaba a las Gloriosas dos puntos por debajo del Eibar en vísperas del derbi definitivo. Pero el gol llegó y el Alavés es colíder. Los nubarrones se disipan y el panorama es más claro para las de Joseba Basarrate. Si superan a las armeras habrán dado un paso gigante hacia la promoción. Y darán una fuerza especial a la agonía de sus dos últimos triunfos en casa.

 

Y eso que en los primeros compases el Alavés pareció capaz de golear a un Berriozar notable fuera de casa pero extremadamente irregular. Salió a dominar el equipo albiazul, condicionado por varias bajas en el centro del campo. Allí Sofía Hartard y Tomi compartieron sala de máquinas acompañadas por Maia. Bajo los palos se colocó Ea Tovar. Una situación que probablemente repita en siete días tras la expulsión de Mutri, suplente, en los minutos finales. El árbitro consideró, de manera estricta, que los segundos que la portera retuvo el balón en el banquillo, ya con 2-1, eran merecedores de la máxima sanción.

Amancay Urbani avisó con un cabezazo a las manos de la portera en los primeros compases de su breve partido. La hábil argentina se marchó a la media hora con molestias en el cuádriceps. Maia enfatizó con una doble ocasión la superioridad vitoriana en el arranque. El tanto de Urbani tras una veloz jugada de Ane Miren lo puso en números en el 14.

 

El panorama parecía despejado. El gol impulsó al Alavés y generó más ocasiones peligrosas, especialmente por medio de la asociación entre Laura Berezo y Ane Miren en la izquierda. Pero al Alavés se le olvidó seguir así. Y lo aprovechó el Berriozar, que mandó a gol una de las primeras que tuvo. Tina puso el 1-1 en el 27 con un tiro que Tovar tocó pero no pudo despejar.

 

Un testarazo al larguero de Maia fue el único zarpazo albiazul hasta muchos minutos después. «Nos ha faltado juego, especialmente por dentro, y sobre todo calma. Saber a dónde queremos jugar. Tenía la sensación de que no llevábamos el balón donde queríamos», desgranó Joseba Basarrate tras el encuentro.

 

El chispazo albiazul en los primeros minutos tras el descanso no encendió el partido y los cambios tampoco impulsaron al Alavés, errado hasta en los pases más sencillos. La lesión de la portera visitante, que se marchó con un fuerte golpe en la nariz, pulsó el botón de pausa. Basarrate alteró su inamovible 4-3-3 para formar con tres centrales y dos delanteras. Una de ellas, Alexia. Su gol, celebrado con rabia por todas las albiazules, dejó tres puntos en Vitoria que bien pueden valer una promoción a final de temporada. Si ganan el próximo domingo al Eibar (Unbe, 12 horas) darán un salto, tal vez definitivo, en su brillante temporada.

 

Alavés: Tovar, Naia, Vera, Mai Gómez, Berezo, Tomi, Hartard (Emma 58'), Maia (Cube 79'), Ane Miren, Urbani (Alexia 30'), Mery (Sanadri 63').

 

Berriozar: María (Maider 80'), Zuriñe, Ana, Ianire, Esther, Marta, Izaskun, María, Tina (Sote 74'), Amaia (Ane 85'), Paula.

 

Goles: 1-0 (14') Urbani, 1-1 (27') Tina, 2-1 (87') Alexia.

 

Árbitro: Rodríguez. Amonestó a las locales Ane Miren y Alexia y expulsó a la local Mutri, en el banquillo.